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Sunday 18 February 2018
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Entusiasta de Puerto Rico tiene la colección privada de Toyotas más grande del mundo

Un edificio en  Toa Baja, Puerto Rico alberga parte de la colección privada de Toyotas más grande del mundo. El conjunto de autos contiene desde modelos comunes como Corollas y Land Cruisers hasta rarezas como este Toyota Sports 800 de la década de 1960. Fotos: Andrés O’Neill, Jr.

Dentro de un edificio sin rotular en Toa Baja, Puerto Rico se encuentra una gigantesca colección de Toyotas, con modelos que nunca han sido vistos fuera de Japón.

 

Nicolás Amaro tiene concesionarios de Mitsubishi, Kia, Nissan y Toyota y entre autos usados vende de todo: desde Suzukis recientes hasta costosísimos exóticos europeos. Pero la marca que tiene un espacio muy especial en su corazón es Toyota. Muestra de ese gran afecto es su gran colección, no de seis Toyotas o 15 o 20. No, son muchos más. ¿Qué les parece 123 automóviles? Sí, esa es la cantidad de Toyotas que guarda en una elegante estructura detrás de su concesionario Nimay Mitsubishi en la carretera número dos en la municipalidad puertorriqueña de Toa Baja.

El dueño de la colección, Nicolás Amaro, es un exitoso empresario que además de lotes de autos usados de todas las marcas, tiene concesionarios de Nissan, Kia, Mitsubishi y por supuesto, Toyota.

 

Es un número impresionante, pero todavía son más. Especifiqué que en ese edificio hay más de cien, pero repartidos en otras de sus propiedades, Nicolás tiene otros dos centenares de ejemplares por lo que la colección completa es de más de 300 vehículos. Y sí, todos son Toyota. Amaro afirma que es la colección privada de Toyotas más grande del mundo. Para ver una mayor habría que ir a Japón, a la misma Toyota Motor Corporation.

El nombre de Toyota cuando entró a Estados Unidos en 1957 era “Toyopet”. Este es un Toyopet Crown.

 

La colección contiene de todo: desde Corollas  muy comunes y Land Cruisers, hasta rarísimos ejemplares como el depotivo Sports 800, un bellísimo y diminuto cupé con motor bóxer de dos cilindros del cual Toyota produjo tan solo 3,131 unidades entre 1965 y 1969. Haciéndolo más raro todavía en nuestra parte del mundo, el Sports 800 nunca fue exportado a Estados Unidos.

Ninguna colección de Toyotas está completa sin un Corolla y Amaro los tiene de todas y cada una de las 11 generaciones. Estas son las primeras dos.

 

Desde su debut mundial en el 1966, sobre 40 millones de Corollas han salido de las fábricas de Toyota (es el modelo de mayor venta en toda la historia del automóvil). Por tanto, por más antiguo que sea, cualquier Corolla es relativamente común. Pero los Corollas que tiene Amaro impresionan. Los tiene de todas y cada una de las once generaciones y algunos están exquisitamente restaurados o mejor aún, en un estado original impecable.

Desde la izquierda: un Corona Mark II cupé, un Corona sedán y tres generaciones de la pickup Hilux.

 

Ver estos Corollas y los demás clásicos de la colección transportan a uno en un gran viaje al pasado. Es más, la colección va tan atrás en la historia de la marca, que contiene autos de épocas en las que Toyota ni siquiera se llamaba “Toyota”. Desde la década de 1940 sus autos se llamaban Toyopet y de esos, Nicolás tiene varios.

Desde la izquierda: un Corolla de primera generación, un FJ y una Land Cruiser.

 

Su colección es muy impresionante, pero Amaro todavía añora conseguir un modelo en específico: un Toyota 2000 GT, el primer auto exótico de Japón. Es un super deportivo fabricado de 1967 al 1970, con motor de seis cilindros en línea y es mucho, pero mucho más raro que el Sports 800 ya que Toyota solo produjo unas escasísimas 351 unidades. El coleccionista explicó que el interés por el 2000GT ha crecido mucho en los últimos años y eso ha disparado sus precios. Algunos ejemplares han sido subastados por encima del millón de dólares. “Están muy caros”, expresó Amaro.

La colección también incluye vehículos comerciales como este camión Hi Ace.

 

Tal vez no tenga un 2000GT, pero sí tiene un deportivo cuya cotización va creciendo: un Toyota 1600GT de 1967. Es básicamente un Corona cupé pero con un motor twin cam, una rareza para esa época. Igual que en el 2000GT, su motor fue modificado por Yamaha. De hecho, el 1600GT es considerado el hermano menor del 2000GT. Su producción fue muy baja; solamente 2,222 unidades.

Dos de los máximos íconos en la historia del automóvil en Puerto Rico: el “Punto Ocho” (Corolla E70 de 1980 a 1983) y el “Sapito” (Corola AE86 del 1984 al 1987). En la década de 1980 cuando la gente iba a un concensionario de Toyota a comprar un auto, nunca solicitaba un Corolla. Pedía un “Punto Ocho”. Le pusieron ese apodo por el motor de cuatro cilindros y 1.8 litros.

 

Para conseguir tantos autos, Amaro literalmente ha buscado en el mundo entero. Muchos ejemplares los ha adquirido en Puerto Rico, algunos en sus propios concesionarios. También ha comprado otros en lugares recónditos de Estados Unidos y en países muy lejanos como Australia y el mismo Japón.

 

Otro modelo muy antiguo: un Toyota Tiara (1960 a 1964)

 

Con todo y lo hermosa que es esta colección, muy poca gente puede ir a verla. El edificio de Toa Baja, construido específicamente para estos autos, es algo así como un bellísimo museo privado que nunca abre. Su dueño lo prefiere así. No obstante, dado el gran interés que ha generado su colección, Amaro transporta muchos de los modelos a las distintas ferias de autos antiguos que frecuentemente se celebran por toda la Isla.

Esta colección es tan grande y la variedad de los autos tan exquisita, que en los próximos días les publicaré otros artículos con más fotos (y sí, es que estando allí me volví loco y estuve fotografiando por cerca de dos horas). Mientras tanto, les dejo estas próximas seis:

 

Hay una sección completa dedicada al Land Cruiser. Hay más de 20.

 

Cuando visité la colección, en el exterior del edificio estaban estas dos rarezas: una pickup Corona y un 1600GT. El valor de este cupé deportivo basado en el Corona coupé está apreciando aceleradamente.

 

El Toyopet Crown de perfil, con sus puertas traseras al estilo suicida.

 

Tres Corollas de primera generación muestran sus motores.

 

Un elegante Toyota Crown

 

Uno de los primeros autos en tener el nombre Toyota: el Toyota 700 (1961 a 1966). Tiene un motor de tan solo dos cilindros y 700 centímetros cúbicos (0.7 litro). En Japón se llamaba Toyota Publica.

 

Para más fotos de esta increíble colección pasen al segundo artículo de esta serie.

 

 

 

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identicon

Periodista automotriz, escritor, viajero, road tripper y fanático del metal. Su carrera de más de 20 años lo ha llevado a cubrir eventos en países de Asia, Europa, el Caribe y Latinoamérica, además de gran parte de Estados Unidos y Canadá. Actualmente escribe la sección de autos del semanario de negocios "Caribbean Business", las de autos y viajes del semanario "CB en Español" y de las revistas "Imagen" y "Buena Vida". En radio cubre la industria automotriz en el programa "AutoShow 580" (sábados a las 4:00 p.m. con repetición a la medianoche) por la estación WKAQ de Univisión Radio y los lunes en la mañana conduce las cápsulas informativas "MotorShow" en las estaciones "Estereotempo", "Z-93", "La Nueva 94" y "El Circo de La Mega".


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