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Tuesday 21 November 2017
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Cazando marcianos en un Dodge Charger

A nuestra llegada a Roswell, nos encontramos con este marciano deambulando en un puesto de gasolina. Tal vez estaba recogiendo menudo para echarle combustible a su nave espacial. FOTOS: Andrés O'Neill, Jr.

A nuestra llegada a Roswell, nos encontramos con este marciano deambulando en un puesto de gasolina. Tal vez estaba recogiendo menudo para echarle combustible a su nave espacial. FOTOS: Andrés O’Neill, Jr.

ES MUY RARA la vez que me toque un viaje periodístico en diciembre. Mucho más raro aún es que me toque bien tarde dentro de ese mes. En diciembre pasado me sucedió eso mismo. Recibí invitación de Chrysler para ir a Austin, la capital de Texas para probar la más reciente versión del Chrysler 300 y la nueva línea de vanes compactas de Ram, la Promaster City. La invitación era del 21 al 23 de diciembre.

Debido a la fecha tan cercana a la Nochebuena, en una situación normal, hubiera regresado a Puerto Rico el mismo 23 cuando terminó el evento. Pero las navidades del 2014 no fueron muy normales para mí. Mis hijos y otros parientes estaban de viaje. Determiné entonces que no había razón para regresar a la Isla tan rápido y decidí extender mi pasaje de regreso e irme de road trip. Y como siempre hago antes de un viaje periodístico, verifiqué mapas en la web y en un viejo atlas de carreteras que tengo hace mucho tiempo y busqué lugares a los que podría irme de road trip desde Austin. En los mapas vi un pueblito al que hacía mucho tiempo quería ir. No era en Texas, sino en Nuevo Mexico: el enigmático pueblo de Roswell, famoso por el alegado suceso de 1947 en el que supuestamente se estrelló una nave espacial. Llamé a mi amigo y colega José Carmona, del semanario de negocios Caribbean Business, que también estaría cubriendo el evento y le dije lo que tenía en mente. De inmediato se apuntó en la aventura.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo street sign

Cierto, Roswell no es cerca de Austin. Queda a casi 550 millas (885 kilómetros), por lo que tendría que manejar más de siete horas. Pero llevaba mucho tiempo con el interés de ir y, de todos los lugares a los que he ido a trabajar, Austin era el más “cerca” que quedaba.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo marciano cabezon

Gestioné con la oficina de prensa de Chrysler y de su flota de Austin me facilitaron un Dodge Charger para el road trip a Roswell. Fue una excelente selección porque, ¿qué mejor que un genuino muscle car para una ruta de expresos desiertos con límites de velocidad de 80 y 85 mph?

No fue en Roswell… realmente

Aunque la cultura popular ha glorificado a Roswell, el incidente del platillo volador no fue allí como tal, sino dentro de una finca inmensa localizada en un pueblito aún más pequeño llamado Corona. El ranchero que descubrió los restos del accidente, William Brazel, manejó hasta la base aérea que todavía opera en Roswell para reportar su hallazgo. Los militares se hicieron cargo de la investigación y transportaron a Roswell los objetos que hallaron en la zona de impacto y supuestamente, los cadáveres de la tripulación. También desde allí difundieron comunicados de prensa, algunos contradictorios, en los que afirmaban que lo que se estrelló había sido un globo utilizado para experimentos climatológicos. Desde entonces, Roswell se convirtió en sinónimo de extraterrestres, naves espaciales, hombrecitos verdes y conspiraciones del gobierno.

Recreación del supuesto rescate de cadáveres extraterrestres por parte del gobierno estadounidense.

Recreación del supuesto rescate de cadáveres extraterrestres por parte del gobierno estadounidense.

Quemando los expresos

Como les mencioné, Roswell es bien lejos de Austin. Tanto, que aun manejando a grandes velocidades que no son legales en Puerto Rico, nos tomó siete horas y media. Carmona y yo nos turnamos el volante. Salimos hacia allá la mañana del 23 de diciembre y llegamos casi al anochecer. Recuerden, era invierno, por lo que oscureció temprano.

Una de las cosas que más rápido notamos en el Charger fue su potencia. Recuerden, los mismos límites de velocidad de Texas nos permitían ir sumamente rápido. Así que le dimos fuerte al motor, y respondió excelente. Tanta era la fuerza, que jurábamos que nuestro Charger estaba equipado con el mítico motor Hemi de ocho cilindros. Pero grande fue la sorpresa cuando verificamos debajo del bonete y en vez de un Hemi, estaba el nuevo Pentastar 3.6. Es un motor V6 que Chrysler introdujo hace pocos años y que rápidamente acaparó excelentes críticas tanto en la industria, como en la prensa automotriz. Y es que cuenta con 300 caballos de fuerza, perfectos para ese tipo de ruta.

El Charger en una de las fronteras entre Texas y Nuevo México. El pueblo que queda en este punto en específico se llama Texico.

El Charger en una de las fronteras entre Texas y Nuevo México. El pueblo que queda en este punto en específico se llama Texico.

Perfecta también para un recorrido tan largo estuvo la economía de combustible de este motor: 31 millas por galón. O sea, que estamos hablando de un carro grande con la potencia de un temible muscle car, pero con la economía de gasolina de un inofensivo carro compacto.

Buen sentido del humor

Cuando por fin llegamos a Roswell, siete horas y pico después de haber salido de Austin, nos topamos con un pueblito pequeño como cualquier otro en Estados Unidos. Es un típico “Smalltown, USA”. La gran diferencia es que sus residentes se divierten con su fama y han puesto marcianos por todos lados.

Los negocios en Roswell abordan el tema de los extraterrestres de forma jocosa.

Los negocios en Roswell abordan el tema de los extraterrestres de forma jocosa.

 

El McDonalds de Roswell tiene forma de platillo volador.

El McDonalds de Roswell tiene forma de platillo volador. De noche se enciende con luces multicolor.

 

Un restaurante mexicano tiene de mascota a un extraterrestre vestido de charro.

Un restaurante mexicano tiene de mascota a un extraterrestre vestido de charro.

Dando la bienvenida a Roswell está un gran montaje con figuras de plywood en el que una familia de humanos auxilia a una familia de extraterrestres a la que se le dañó la nave. En el primer puesto de gasolina que vimos, había un enorme marciano verde tallado de un tronco de madera. El McDonald’s de allí es en forma de platillo volador y de noche, le encienden muchas luces de colores. Otro negocio de comida rápida, un Arby’s, le da la bienvenida a los “aliens”. Hasta los faroles del alumbrado público son en forma de la cara de un marciano.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo lampost

 

Museo de marcianos

El mayor atractivo turístico de Roswell no es el lugar en el que supuestamente cayó la nave, porque como ya les mencioné, no cayó allí. La atracción principal es el International UFO Museum. Lo visitamos al día siguiente de llegar, el 24. O sea, que mientras millones de personas en todo el planeta pasarían el día de Nochebuena junto a familiares y gente querida, Carmona y yo lo pasaríamos con los marcianos.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo UFO museum

Visitamos el museo pensando que era un lugar ridículo en el que de una manera muy fanatizada tratarían de obligar a uno a creer la historia de que una nave del espacio pilotada por humanoides verdes había caído cerca de allí.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo martian trio

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo marcianos

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo marciano

En vez, nos encontramos con un museo muy serio (los que no estábamos serios éramos nosotros) que de una manera neutral informa exhaustivamente sobre los acontecimientos, permitiendo que sea el visitante el que llegue a sus propias conclusiones.

Dodge Charger Roswell New Mexico Andres ONeill photo ONeill y Carmona

Pues sí, manejamos sobre mil millas ida y vuelta en un Dodge Charger para ir a visitar un pueblito casi insignificante en el que supuestamente, ocurrió un acontecimiento de proporciones astronómicas (sí, “chiste” flojo). Leí la información ofrecida por el museo. Leí las versiones de los ufólogos y las expuestas en los comunicados que el gobierno difundió en aquel entonces. ¿Qué realmente sucedió? No sé. Pero aquel verano del 1947 algo definitivamente se estrelló cerca de Roswell.

 

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Periodista automotriz, escritor, viajero, road tripper y fanático del metal. Su carrera de más de 20 años lo ha llevado a cubrir eventos en países de Asia, Europa, el Caribe y Latinoamérica, además de gran parte de Estados Unidos y Canadá. Actualmente escribe la sección de autos del semanario de negocios “Caribbean Business”, las de autos y viajes del semanario “CB en Español” y de las revistas “Imagen” y “Buena Vida”. En radio cubre la industria automotriz en el programa “AutoShow 580” (sábados a las 4:00 p.m. con repetición a la medianoche) por la estación WKAQ de Univisión Radio y los lunes en la mañana conduce las cápsulas informativas “MotorShow” en las estaciones “Estereotempo”, “Z-93”, “La Nueva 94” y “El Circo de La Mega”.


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